Por qué he abierto una instancia propia en el fediverso?

Hace unos meses, coincidiendo con las noticias del posible interés de Musk de adquirir la red social Twitter, abrí cuenta en una de las muchas instancias que en aquellos momentos existían en Mastodon, en concreto, en la ya extinta mastodon.madrid administrada por @fanta@mastodon.green. No recuerdo muy bien cómo llegué a ella pero el tiempo que pasé en dicho vecindario fue muy agradable y me resultó una experiencia muy positiva.

Una de las cuestiones que descubrí y que más me interesó fue la administración y gestión de las instancias. De hecho, coincidió con mi llegada y la de muchos más usuarixs procedentes de twitter múltiples malestares a cuenta de una práctica, según entendí exclusiva del fediverso sito en el estado español, el «joseo». Puesto que no viene muy al caso de este texto, no voy a extenderme en esta cuestión, quizá en otro momento…

Pues bien, esa práctica, las dinámicas que se crean entre usuarixs y entre usuarixs y administradorxs, y las consecuencias de la misma me pareció un buen punto de partida para comprender qué es lo que subyace en esta red.

De un lado, la relación entre lxs participantes de esta red fundamentada en la colaboración, atención y cuidado que me retrotraían al espíritu de la web primigenia y que posteriormente se concretó en la militantemente social web 2.0. De otro lado, los principios del software y cultura libre que diferencian entre libertad y gratuidad.

Es importante, muy importante, considerar que el fediverso es una red libre pero no gratuita. Quién financia las infraestructuras sobre las que se asienta el fediverso? Cómo se gestiona la libertad en éste? Y ahí es donde al papel de lxs adiministradores es fundamental. Sin entrar en muchas más consideraciones y, a sabiendas de que esto puede ser objeto de controversia, me recordaba la figuraba del «dictador benevolente» que ha caracterizado uno de los modelos de desarrollo y gestión en el mundo del software libre, el desarrollo del kernel GNU/Linux bajo la importante aunque discutida figura de Linus Torvalds.

A partir de estas reflexiones y experiencias, una vez constatado el rumbo y la incertidumbre que se vislumbraba en las recientes pasadas semanas tras la consumación de la adquisición de Twitter por Musk decidí incrementar, por otro lado, escasa participación en dicha red social, prácticamente de «escucha», mi actividad en mastodon. Esto supuso mi decisión de volver a retomar mi cuenta en mastodon.madrid. Empero tras muchas semanas de inactividad en ella, descubrí que esta instancia había cerrado.

En este sentido, tengo que decir que gran parte de las consideraciones que estoy anotando aquí proceden de la lectura del apunte realizado por @fanta@mastodon.green en su blog, «Motivos del cierre de Mastodon.madrid» y que me resultó muy esclarecedor y sintomático.

Recuerdo que fue el 28 de octubre cuando volví a escribir la dirección web de mastodon.madrid en el navegador y, tras apretar la tecla «enter» de mi ordenador, un escalofrío «eleshtrónico» recorrió mis dedos ante el mensaje que anunciaba su cierre definitivo el día 12 de octubre; upppsss! llegaba tarde. Mis toots, las mastas a las que seguía, las conversaciones que había establecido, los favoritos que había recopilado… todo había desaparecido.

Tras el shock y algunas vueltas al asunto, decidí buscar una instancia en la que volverme a registrar. Opté por mastodon.social, quizá por ser la más amplia, conocida y generalista. Y aquí estoy participando en la medida de mis disponibilidades de tiempo y ocurrencias.

Dicho lo anterior, estoy escribiendo este texto con una intención que va más allá de contar mi experiencia como neófito en mastodon. Quisiera expresar mis impresiones sobre una red descentralizada y al mismo tiempo federada, basada en los principios del software y del conocimiento libre y del acceso abierto; que recoge los planteamientos de la comunicación punto a punto y multinodal y que encarna, desde mi punto de vista, un concepto de comunidad articulado sobre lo que Raymond Williams denomina «estructuras del sentir» (no es el momento de desarrollar esta cuestión, mi intención es dedicarle una atención más detallada).

Una vez más, por qué abrir una instancia propia en el fediverso?

Tras las masivas incorporaciones de usuarixs a la red mastodon en sus diferentes instancias y los problemas de infraestructura que esto supuso y sigue suponiendo, se volvieron a repetir pero en escala ampliada las cuestiones que ya constaté durante mis primeros momentos en mastodon.madrid. Las condiciones materiales y económicas que sustentan el fediverso y la importante y delicada labor de los administradorxs, en muchos casos propietarixs de dichas instancias, volvía a ocupar una parte importante de las conversaciones del vecindario más experimentado. No entraré en más profundidad sobre estas cuestiones pero sí hicieron decidirme por algo que ya me había rondado meses atrás, abrir instancia propia en el fediverso.

Las razones tienen que ver con lo anteriormente expresado pero también con el viejo anhelo de la web 2.0, la articulación de una comunidad de «conversadores» a partir del compromiso individual en federar y mutualizar dicha conversación. Y qué mejor que abrir una instancia propia monousuarix y constuitir relaciones horizontales y transversarles sobre una infraestructura diseñada teniendo en cuenta dicho principios y fines. Expresado en otros términos, paradójicamente el fediverso está implementado para promover la comunicación dispersa equitativa como rasgo diferencial frente a la concentración comunicativa jerarquizada, justo como el propio diseño de internet en los años 60/70.

A partir de aquí, tocaba lidiar con la infraestructura y los protocolos. Gracias a @c3po@tuiter.rocks y su guía de instalación de Mastodon he conseguido, no sin tener que ir resolviendo con diferentes «apaños» múltiples incertidumbres y problemas con los diversos «actantes» que componen la red, literal!

Y he aquí está el resultado @rb3n@rb3n.flux.eus que ya es «parte de la red social descentralizada liderada por Mastodon». Ahí es ná!!!

A partir de aquí, se abre un horizonte de posibilidades que por el momento están e fase de experimentación, cuyo objetivo fundamental es apoyar y colaborar con el Fediverso. Ya lo hice hace unas semanas con una aportación económica al proyecto mastodon, y posiblemente en el futuro próximo mi aportación sea crear y gestionar una instancia multiusuarix.

Me gustaría terminar este texto expresando que si, en mi caso, he podido crear esta instancia demuestra que hacerlo es más factible de lo que se pudiera pensar. Ganas de hacer y de aprender, y dos recursos que, aunque escasos y valiosos, merece la pena invertir en este proyecto, tiempo y algo de dinero 😉

Seguimos en el fediverso!

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